La obra analiza la comunicación de la ciencia en niñas, niños y jóvenes como una práctica cultural situada, atravesada por narrativas contemporáneas y tecnologías emergentes. Explora cómo la inteligencia artificial, los entornos digitales y las narrativas transmedia transforman la forma de aprender, crear y apropiarse del conocimiento científico. Desde una perspectiva crítica e inclusiva, integra cultura, educación y tecnología para proponer modelos que fomenten la participación activa, la equidad de género y la construcción de futuros más justos y sostenibles en el territorio mexicano, rescatando los saberes ancestrales y las lenguas indígenas.